La verdad (Una de las pocas)
Hecha la ley, hecha la trampa. Si dije que no iba a actualizar en algún tiempo, ahora voy y cuelgo completa mi pasada colaboración en el la revista Benzina. Tengo más cómics de los que he hablado aquí pero que por no desvirtuar el conjunto de la web, no los voy a colgar por ahora… o eso creo.
Los personajes de la anterior entrada son los protagonistas de mi propuesta para El Jueves. Entre eso y la realización de una novela gráfica no paro de dibujar, pero claro, si cuelgo algo por aquí, mis editores me cortan el cuello y, como comprenderéis, no voy a ser tan tonto como para cerrarme puertas conscientemente.
Hablaba ayer con Álvaro Nofuentes en torno a la posibilidad de pagar las facturas dibujando tebeos. En concreto sobre la resistencia que tienen nuestras cabezas para tirar ese muro infranqueable que todos los historietistas tenemos delante; ese muro que todos compartimos en el medio, que no acumula todos los golpes por relevo entre autores.
Inflado de cafeína por error del camarero del bar donde estuvimos (yo soy de descafeinados de máquina, mireusté) y monopolizando la conversación, recordé que ese muro, después de insistir y trabajar entre cuatro paredes durante años como si no hubiera dios… pues eso, pensé que el muro cede; ha cedido con otros autores y puede ceder para algunos más porque, entre otras cosas, en su extensión, después de los pirineos y digan lo que digan, el muro es de barro y paja.
Otra cosa es la resistencia de nuestras respectivas cabezas. Tengo la certeza de que tirar la toalla no sólo puede ser el efecto de desparramar nuestros sesos a base de golpes (de fracasar, digo) si no que, abandonar esta carrera de fondo que es conseguir pagar facturas dibujando tebeos ( …y libros u otras cosas en menor medida) depende de muchos otros elementos. Que hay personas que han agujereado el muro, y metiendo la cabeza, han decidido quedarse en eso. Que incluso hay gente que ha pasado y de un salto han vuelto a este lado, ganando pasta tan honradamente como el mejor historietista.
A lo que voy es que hay un único gran muro duro, sí, y entre medias, objetivos a corto, medio y largo plazo. El muro y la resistencia de nuestras cabezas, en definitiva, tal y como yo lo veo, no es lo que hace abandonar la carrera de los tebeos a una persona trabajadora. Es, mas bien o cubrir satisfactoriamente muchos de esos objetivos y acomodarlos con las propias circunstancias, o a malas, colmarte de sinsabores a medida que los cumples.
Otro día os hablo de mis particulares despagos, o lo que es lo mismo, de las muchas ganas que me dan de repartir pescozones entre esas gentes que han flanqueado el muro y que no se saben afortunados.
¡Salud!
15 comments May 14th, 2008

